Ramón Valdés se había retirado de El Chavo y se supone que ya no volvería. Su regreso fue una sorpresa que Chespirito le tenía reservada a María Antonieta, ya que ella y Ramón fueron muy amigos. Para ese tiempo, Ramón Valdés NO estaba desahuciado; estaba feliz como una lombriz (como una lombriz siempre ha estado, dijo El Chavo). Listo.